Para que la lectura sea placentera, debemos leer porque tenemos ganas de hacerlo y nada más. El fin utilitario de la literatura debe dejarse de lado. Además, nadie debe ser excluido.
Por eso, "leer" no es solo un derecho sino que, además, debe ser gratuito.

jueves, 29 de junio de 2006

HACER LA CULTURA

Editorial

Jueves 29 de Junio de 2006


Una de las virtudes más notables que presenta la historia y la realidad vigente de los rafaelinos es su apego por las más variadas expresiones culturales. En incontables ocasiones hemos referenciado la conceptualización que nos merece este aspecto y el valor que adquiere en cada día que pasa.Actualmente Rafaela es reconocida por una importante producción en las letras, el teatro, la pintura y manifestaciones de todo tipo que suelen engalanar la ciudad y hasta obtener una proyección nacional que nos enorgullece.En este sentido hay muchos aspectos por analizar. Por un lado la permanente preocupación de las autoridades y el notable apoyo emprendedor que surge desde todos los sectores.No suele pasar una semana en nuestra comunidad en que no se ofrezca algún tipo de representación, de todo tipo, estilo y nivel, pero siempre en la línea de superación que ha hecho posible su subsistencia, aún en los peores momentos.Hace pocos días se llevó a cabo en la escuela Bernardino Rivadavia una feria del libro que contó con la presencia no solamente de autores locales sino con el aporte de plumas -valga la adecuación a estos tiempos informáticos- con proyección en otros niveles, como así también la presencia de un titiritero, un generador de fantasías como suele definírselo.Y el caso, más allá de los detalles, obliga a una reflexión. En esa escuela, una de las tradicionales de la ciudad, estuvo una ex directora como Liana Friedrich como escritora invitada, como así también Fortunato Nari (un referente ineludible de nuestras letras), todo en una convocatoria que sirvió para acrecentar el conocimiento de todos e incentivar el de los chicos, verdaderos destinatarios del esfuerzo que supuso la organización. En otro espacio educativo, en la EEMPA "Libertad", se ha conformado un taller de lectura que se denomina "Leer porque sí" que coordina el profesor Sergio Fassanelli, en otra experiencia plenamente viva de lo que es el uso de nuestro intelecto sin importar mayores etiquetas que la sociedad suele deparar, más por desidia que por maldad.Advertirá el lector que estamos hablando de una escuela primaria y de estudiantes adultos que cursan estudios secundarios en horario nocturno. ¿Es esto algo inédito? Seguro que no; es una actitud hacia el ejercicio de la verdadera cultura de los pueblos que merece ser destacada e imitada.Nuestra sociedad, atacada sin piedad por una mediatización chata, chabacana, grosera y poco trascendente, encuentra aún en sus recursos la posibilidad de generar focos de resistencia. No faltará quien quiera entender que la cultura está reservada sólo a unos pocos con tiempo y posibilidades; nada de eso, la cultura es un recurso patrimonial de las civilizaciones que no se agota en los grandes actores -bienvenidos sean, por supuesto- sino que se edifica en cada instante y en cada uno de nosotros.Muchas veces dedicamos imponentes espacios a circunstancias que dejan muy poco. En pocas lo hacemos con cuestiones que servirán de ejemplo y de guía a los que vienen detrás en ese arduo camino que implica vivir, educarse y educar.Cuando muchos se preguntan por qué esta Rafaela se supera a cada momento, aún en los peores, citar ejemplos como los antedichos pueden servir como un argumento sólido, refrescante y esperanzado. La cultura la hacemos todos los días, y todos somos parte de ella.