Para que la lectura sea placentera, debemos leer porque tenemos ganas de hacerlo y nada más. El fin utilitario de la literatura debe dejarse de lado. Además, nadie debe ser excluido. Por eso, "leer" no es solo un derecho sino que, además, debe ser gratuito.

viernes, 6 de marzo de 2009

GALEANO, Eduardo: Malas palabras


Ximena Dahm andaba muy nerviosa, porque aquella mañana iba a iniciar su vida en la escuela. Corriendo iba de un espejo al otro, por toda la casa; y en uno de esos ires y venires, tropezó con un bolso y cayó desparramada al piso. No lloró, pero se enojó:
—¿Qué hace esta mierda acá?
La madre educó:
—Mijita, eso no se dice.
Y Ximena, desde el piso, quiso saber:
—¿Para qué existen, mamá, las palabras que no se dicen?

(Uruguay, 1940)

6 comentarios:

Mir dijo...

qué bueno! más, más y más de Galeano, es una de las cosas que más disfruto de este blog, Saludos de una seguidora.-

Anónimo dijo...

Es cierto!! Muy bueno!!

gladis dijo...

buenisimo,se que a muchos le sucedio,y su expresion fue relajante.

Nahuel Cantarrutti dijo...

Eso también puede pasar cuando pateas un mueble con el dedo chiquito jajajaja.
La verdad el texto esta bueno.

Anónimo dijo...

ALEJANDRA M DIJO ADELANTE NOMAS ¡¡¡LA SATISFACCION DE ESTOS BLOG ES QUE SE RECORRAN POR TODO EL MUNDO ¡¡¡BUENISIMO ¡¡¡ 25D DE MAYO DE 2016 ´,18´,00

Micaela Diaz dijo...

A todos se nos ha escapado alguna que otra mala palabra y de alguna manera nos vemos reflejados...