¿Cómo pensar que el libro desaparecerá? ¿Cómo creer que la sensación de recostarse en el sillón con un libro en la mano pueda perderse? ¿Con qué reemplazar la satisfacción de sentarse bajo la sombra de un árbol con un libro en la mano? ¿Cómo dejar que desaparezca la táctil sensación de pasar una a una las páginas de papel que desde hace siglos sobreviven sin sobresaltos al paso del tiempo? ¿Y el olor a biblioteca, al libro del abuelo o al del recién salido de la editorial? ¿Cómo pensar que el libro desaparecerá?

viernes, 15 de mayo de 2009

ROLDÁN, Gustavo: Bendición de dragón

Que las lluvias que te mojen sean suaves y cálidas.
Que el viento llegue lleno del perfume de las flores.
Que los ríos te sean propicios y corran para el lado que quieras navegar.
Que las nubes cubran el sol cuando estés en el desierto.
Que los desiertos se llenen de árboles cuando los quieras atravesar. O que encuentres esas plantas mágicas que guardan en su raíz el agua que hace falta.
Que el frío y la nieve lleguen cuando estés en una cueva tibia.
Que nunca te falte el fuego.
Que nunca te falte el agua.
Que nunca te falte el amor.
Tal vez el fuego se pueda prender.
Tal vez el agua pueda caer del cielo.
Si te falta el amor, no hay agua ni fuego que alcancen para seguir viviendo.

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Gustavo Roldán
(Argentina, 1935/2012)

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Gustavo Roldán nació en Sáenz Peña, provincia del Chaco, el 16 de agosto de 1935. Actualmente reside en Buenos Aires. Licenciado en Letras Modernas de la Universidad de Córdoba. Escritor. Codirector de colecciones de libros para niños de Ediciones Colihue. Traductor. Coordina talleres literarios de escritura y reflexión. Premio Casa de las Américas en 1989.Autor de Dragón; Sapo en Buenos Aires; Una lluvia de pájaros; La leyenda del bicho colorado; Juegos del cielo y del infierno; Como si el ruido pudiera molestar; Historias del piojo; Un largo roce de alas, entre otros títulos.

9 comentarios:

Angélica dijo...

Las lecturas nos tienen que llegar. Si no es una sonrisa, que sea un llanto,pero nos tienen que emocionar. Este poema me sacó una sonrisa. Gracias. Viene muy bien sonreir......

Magah dijo...

He pasado por este poema sin pena ni gloria.
Tal vez sea mi momento,mi estado, no?

Felis Nasal dijo...

Sin dudas, cualquier texto puede o no llegarnos según el estado de ánimo que tenemos al leerlo.

Verónica Soto dijo...

Conocí a Gustavo Roldán en una colección de cuentos del página 12 hace años. Cuentos para chicos. Y yo le leía a mi hermana los cuentos de Roldán y nos gustó tanto que terminamos escribiéndole una carta a la dirección que habían colocado en el libro. Para alegría de las dos, nos respondió, no una sino tres veces. Cartas largas y que demostraban interés por lo que dos desconocidas le habían escrito. Ganó un lugarcito en nuetsros corazones...

SILVIA dijo...

A mi me encantó el poema, lo he buscado tanto... lo leí por primera vez hace siete años y luego traté de encontrarlo en la red y nada, también lo encargué a una amiga que viajó a Argentina y el libro se perdió en el avión. Hoy soy madre, tengo dos pequeños de 4 y 2 años, los adoro y al leer este poema me salieron las lágrimas, está hermoso, Gustavo tuvo que haberlo escrito desde un sentimiento tan amoroso que se conecta con el inmenso añor que los padres y madres sentimos por nuestros hijos, es para leerlo a tus hijos y decirles: sé que la vida te presentará muchos retos y dificultades, ojalá seas fuerte y resistas, no pierdas la esperanza jamás si las cosas no resultan como esperas, solamente preocúpate si en tu corazón no hay amor, porque el amor es la fuente de la vida. Gracias Gustavo por estas palabras tan bellas, yo se lo estoy leyendo a mi nena, al rato que vea al niño también lo haré y creo que por todo el tiempo que ellos me lo permitan.

gustavo dijo...

es un poema sin ton ni son, lleno de lugares comunes y remanidos: es una mala copia de la leyenda irlandesa

Ivana dijo...

Hoy volví a leérselos a mis alumnos de sala de 5 años... Y una nena dijo: este cuento ya lo leiste. Bueno, les dije, este poema se puede ller muchas veces. Les gusta? SÏIII!!!! respondieron todos. Entonces miré y había una nena con los ojos llenos de lágrimas le pregunté qué le pasaba y me contestó: vos te estás despidiendo... El año termina y yo deseo para mis niños/as la Bendición de Dragón. Gracias Gustavo Roldán por permitirnos compartir esta belleza. Ivana

Nelly y Olga dijo...

Si tenes hijos que se van, que van a hacer su vida lejos,... este poema no puede mas que emocionarte

Alejandro dijo...

"El arte es subjetivo" no puede creer q califiquen un poema, tal vez hay obras con mayor calidad en lirica o palabras mas rebuscadas, pero personalmente este poema, con ese aire de condescendencia no molesta, simple, me llega al corazón... Imagino q mi madre me lo lee, se lo leo a mis sobrinos, y porq no a alguna señorita... Me encanta, me llena el alma de sonrisas chiquitas... Gracias Gustavo! Alejandro.