Para que la lectura sea placentera, debemos leer porque tenemos ganas de hacerlo y nada más. El fin utilitario de la literatura debe dejarse de lado. Además, nadie debe ser excluido. Por eso, "leer" no es solo un derecho sino que, además, debe ser gratuito.

sábado, 15 de agosto de 2009

¿CÓMO PENSAR QUE EL LIBRO DESAPARECERÁ?


¿Cómo pensar que el libro desaparecerá?
¿Cómo creer que la sensación de recostarse en el sillón con un libro en la mano pueda perderse?
¿Con qué reemplazar la satisfacción de sentarse bajo la sombra de un árbol con un libro en la mano?
¿Cómo dejar que desaparezca la táctil sensación de pasar una a una las páginas de papel que desde hace siglos sobreviven sin sobresaltos al paso del tiempo?
¿Y el olor a biblioteca, al libro del abuelo o al del recién salido de la editorial?
¿Cómo pensar que el libro desaparecerá?