Para que la lectura sea placentera, debemos leer porque tenemos ganas de hacerlo y nada más. El fin utilitario de la literatura debe dejarse de lado. Además, nadie debe ser excluido. Por eso, "leer" no es solo un derecho sino que, además, debe ser gratuito.

sábado, 17 de octubre de 2009

ADIÓS A MARÍA ROSA GROTTI

Transcribimos a continuación la lamentable noticia del fallecimiento de María Rosa Grotti, una de nuestras amigas del blog, de quien publicamos un texto muy lindo sobre la Generación Bidú. Hasta siempre, María Rosa.
.
Falleció la periodista María Rosa Grotti. Se desempeñaba actualmente en la Agencia Córdoba Cultura. Anteriormente colaboró con el diario Córdoba y La Voz del Interior y trabajó también para medios porteños.
.
La periodista cordobesa María Rosa Grotti (63) falleció esta madrugada en el Hospital Urgencias, donde permanecía internada desde mediados de setiembre por una crisis asmática que había sufrido y que la dejó inconsciente. La periodista se desempeñaba actualmente en la Agencia Córdoba Cultura, y había trabajado además en diversos medios cordobeses, como el diario Córdoba y La Voz del Interior. También colaboró con la revista Humor y otros medios porteños.
Grotti será velada en la sala La Catedral, ubicada en San Juan y Mariano Moreno de esta Capital. La sala se habilitará desde las 11:00 de hoy hasta el mediodía de mañana, cuando partirá el cortejo hacia el cementerio Los Alamos, camino a Colonia Tirolesa. Homenaje. Como un pequeño homenaje a la “Negra”, como la llamaban sus amigos, se adjunta a continuación el artículo “La generación de Bidú sigue en pie”, escrito por Grotti para la revista Humor, en 1984. La nota causó una gran repercusión en aquella época y puede leerse en el blog Leer porque sí.
También se adjunta un audio con la letra del texto, la música de Horacio Sosa y la voz de Omar Rezk. Fue publicado en el disco de Posdata “Córdoba va”, en 1985.
.
La generación de Bidú sigue en pie
Crecimos con los Beatles. Las primeras pitadas de Saratoga sin filtro las hicimos una tarde mientras jugábamos a la payana en la plaza Colón. A nosotros nos tocaron los cuatrocientos golpes y nos quedamos sin aliento en una estrada cualquiera, mientras contemplábamos el anochecer de días agitados. La niñez quedó atrás junto a los caramelos Misky, el tintero involcable y el olor a mandarina. Nos llevábamos el mundo por delante. Salimos a la calle a gritar palabras felices o incoherentes, pateamos el tablero, desvestimos los santos, metimos el dedo en las llagas, rompimos todos los esquemas y tiramos los pedacitos al viento de la historia. Pero claro, después vino lo otro. Una inmensa nube inundó nuestro mundo. En aquellos días, al levantarnos, los presentimientos nos asaltaban a punta de pistola. Todos en mayor o menor medida eramos sospechados de ser sospechosos. Éramos culpables de algo. Fumábamos toda la noche con el corazón hecho una fiera mientras esperábamos oir las botas del domador. Nuestros amigos arrancados de cuajo de nuestras vidas quedaron detenidos en el tiempo. A esas fotografías inexactas, a esas malas copias que nos dejó la muerte, las escondíamos en los pasadizos de la memoria para no despertar las iras de las fuerzas de seguridad. Algunos se volvieron moscas de tanto sonreirle a las arañas, pero otros se volvieron viento, canción, poema, memoria...la flaca Titilo, el Pelusa, el Gordo Ramos, el Petiso Acevedo, el Pato, la Turca Flores, el Coqui...

3 comentarios:

pedro dijo...

Hay un lindo comentario y un programa de teatro de hace 41 años en: http://www.cadena3.com/contenido/2009/10/18/40199.asp

Pedro dijo...

http://www.cadena3.com/contenido/2009/10/18/40199.asp

Pedro dijo...

http://www.cadena3.com/contenido/2009/10/18/40199.asp