Para que la lectura sea placentera, debemos leer porque tenemos ganas de hacerlo y nada más. El fin utilitario de la literatura debe dejarse de lado. Además, nadie debe ser excluido. Por eso, "leer" no es solo un derecho sino que, además, debe ser gratuito.

viernes, 30 de agosto de 2013

BIRMAJER, Marcelo: Las relaciones peligrosas



Una cierva se enamoró de un tigre. Temía acercarse a su amado, eficaz cazador. Cierta tarde, decidida a morir devorada antes que de amor, oculta tras unas ramas, dijo a su amado enemigo:
—Oh, tigre, te amo. Dame una oportunidad. Mírame y permíteme escapar si no te agrado.
—Bueno —aceptó el tigre, que ya había comido.
Atravesó las ramas tras las que se ocultaba la cierva, permaneció mirándola durante un largo rato. Luego la cierva propuso casamiento y el tigre aceptó.
En la fiesta de enlace, cuando los ciervos hubieron bailado y bebido (lo tigres no fueron, pues desaprobaban la boda), el tigre se lanzó sobre los amigos y familiares de su reciente esposa, y comenzó a devorarlos uno por uno sin dificultades.
—¿Que haces? —gritó desesperada la cierva cuando ya quedaban pocos de los suyos.
—Si te enamoras de tu enemigo —dijo el tigre—, ten al menos la fidelidad de abandonar a tus amigos.


(Argentina, 1966)

4 comentarios:

Mirta Gonzalez dijo...

Muchas veces el enamoramiento, que no es amor, sino un engañoso deslumbramiento...quizas debas apartarte de amistades...es dificil, dicernir cusndo los ojos no pueden ver...

Mirta Gonzalez dijo...

Muchas veces el enamoramiento, que no es amor, sino un engañoso deslumbramiento...quizas debas apartarte de amistades...es dificil, dicernir cusndo los ojos no pueden ver...

Mirta Gonzalez dijo...

ojala integre el grupo

Mirta Gonzalez dijo...

ojala integre el grupo