Para que la lectura sea placentera, debemos leer porque tenemos ganas de hacerlo y nada más. El fin utilitario de la literatura debe dejarse de lado. Además, nadie debe ser excluido. Por eso, "leer" no es solo un derecho sino que, además, debe ser gratuito.

martes, 27 de julio de 2010

OESTERHELD, Héctor Germán.: El árbol de la buena muerte

María Santos cerró los ojos, aflojó el cuerpo, acomodó la espalda contra el blando tronco del árbol. Se estaba bien allí, a la sombra de aquellas hojas transparentes que filtraban la luz rojiza del sol.
Carlos, el yerno, no podía haberle hecho un regalo mejor para su cumpleaños.
Todo el día anterior había trabajado Carlos, limpiando de malezas el lugar donde crecía el árbol. Y había hecho el sacrificio de madrugar todavía más temprano que de costumbre para que, cuando ella se levantara, encontrara instalado el banco al pie del árbol.
María Santos sonrió agradecida; el tronco parecía rugoso y áspero, pero era muelle, cedía a la menor presión como si estuviera relleno de plumas. Carlos había tenido una gran idea cuando se le ocurrió plantarlo allí, al borde del sembrado.
Tuf-tuf-tuf.
Hasta María Santos llegó el ruido del tractor. Por entre los párpados entrecerrados, la anciana miró a Marisa, su hija, sentada en el asiento de la máquina, al lado de Carlos. El brazo de Marisa descansaba en la cintura de Carlos, las dos cabezas estaban muy juntas: seguro que hacían planes para la nueva casa que Carlos quería construir.
María Santos sonrió; Carlos era un buen hombre, un marido inmejorable para Marisa. Suerte que Marisa no se casó con Laico, el ingeniero aquel; Carlos no era más que un agricultor, pero era bueno y sabía trabajar, y no les hacía faltar nada.
¿No les hacía faltar nada?
Una punzada dolida borró la sonrisa de María Santos.
El rostro, viejo de incontables arrugas, viejo de muchos soles y de mucho trabajo, se nubló.
No. Carlos podría hacer feliz a Marisa y a Roberto, el hijo, que ya tenía 18 años y estudiaba medicina por televisión.
No, nunca podría hacerla feliz a ella, a María Santos, la abuela...
Porque María Santos no se adaptaría nunca —hacía mucho que había renunciado a hacerlo— a la vida en aquella colonia de Marte.
De acuerdo con que allí se ganaba bien, que no les faltaba nada, que se vivía mejor que en la Tierra; de acuerdo con que allí, en Marte, toda la familia tenía un porvenir mucho mejor; de acuerdo con que la vida en la Tierra era ahora muy dura... De acuerdo con todo eso; pero, ¡Marte era tan diferente!...
¡Qué no daría María Santos por un poco de viento como el de la Tierra, con algún "panadero" volando alto!
—¿Duermes, abuela? —Roberto, el nieto, viene sonriente, con su libro bajo el brazo.
—No, Roberto. Un poco cansada, nada más.
—¿No necesitas nada?
—No, nada.
—¿Seguro?
—Seguro.
Curiosa, la insistencia de Roberto; no acostumbraba ser tan solícito; a veces se pasaba días enteros sin acordarse de que ella existía.
Pero, claro, eso era de esperar; la juventud, la juventud de siempre, tiene demasiado quehacer con eso, con ser joven.
Aunque en verdad María Santos no tiene por qué quejarse: últimamente Roberto había estado muy bueno con ella, pasaba horas enteras a su lado, haciéndola hablar de la Tierra.
Claro, Roberto, no conocía la Tierra; él había nacido en Marte, y las cosas de la Tierra eran para él algo tan raro como cincuenta o sesenta años atrás lo habían sido las cosas de Buenos Aires —la capital—, tan raras y fantásticas para María Santos, la muchachita que cazaba lagartijas entre las tunas, allá en el pueblito de Catamarca.
Roberto, el nieto, la había hecho hablar de los viejos tiempos, de los tantos años que María Santos vivió en la ciudad, en una casita de Saavedra, a siete cuadras de la estación.
Roberto le hizo describir ladrillo por ladrillo la casa, quiso saber el nombre de cada flor en el cantero que estaba delante, quiso saber cómo era la calle antes de que la pavimentaran, no se cansaba de oírla contar cómo jugaban los chicos a la pelota, cómo remontaban barriletes, cómo iban en bandadas de guardapolvos al colegio, tres cuadras más allá.
Todo le interesaba a Roberto: el almacén del barrio, la librería, la lechería... ¿No tuvo acaso que explicarle cómo eran las moscas? Hasta quiso saber cuántas patas tenían... ¡Cómo si alguna vez María Santos se hubiera acordado de contarlas! Pero, hoy, Roberto no quiere oírla recordar: claro, debe ser ya la hora de la lección, por eso el muchacho se aparta casi de pronto, apurado.
Carlos y Marisa terminaron el surco que araban con el tractor. Ahora vienen de vuelta.
Da gusto verlos: ya no son jóvenes pero están contentos.
Más contentos que de costumbre, con un contento profundo, un contento sin sonrisas, pero con una gran placidez, como si ya hubieran construido la nueva casa. O como si ya hubieran podido comprarse el helicóptero que Carlos dice que necesitan tanto.
Tuf-tuf-tuf...
El tractor llega hasta unos cuantos metros de ella; Marisa, la hija, saluda con la mano; María Santos solo sonríe; quisiera contestarle, pero hoy está muy cansada.
Rocas ondulantes erizan el horizonte, rocas como no viera nunca en su Catamarca de hace tanto. El pasto amarillo, ese pasto raro que cruje al pisarlo, María Santos no se acostumbró nunca a él. Es como una alfombra rota que se estira por todas partes: por los lugares rotos afloran las rocas, siempre angulosas, siempre oscuras.
Algo pasa delante de los ojos de María Santos.
Un golpe de viento quiere despeinarla.
María Santos parpadea, trata de ver lo que le pasa por delante.
Allí viene otro.
Delicadas, ligeras estrellitas de largos rayos blancos...
¡"Panaderos"!
¡Sí, "panaderos", semillas de cardo, iguales que en la Tierra!
El gastado corazón de María Santos se encabrita en el viejo pecho: ¡"Panaderos"!
No más pastos amarillos: ahora hay una calle de tierra, con algo de pasto verde en los bordes, con una zanja, con veredas de ladrillos torcidos... Callecita de barrio, callecita del recuerdo, con chicos de guardapolvo corriendo para la librería de la esquina, con el esqueleto de un barrilete no terminando de morirse nunca, enredado en un hilo de teléfono.
María Santos está sentada en la puerta de su casa, en su silla de paja, ve la hilera de casitas bajas, las más viejas tienen jardín al frente, las más modernas son muy blancas, con algún balcón cromado, el colmo de la elegancia.
"Panaderos" en el viento, viento alegre que parece bajar del cielo mismo, desde aquellas nubes tan blancas y tan redondas...
"Panaderos" como los que perseguía en el patio de tierra del rancho allá en la provincia.
¡"Panaderos"!
El pecho de María Santos es un gran tumulto gozoso.
"Panaderos" jugando en el aire, yendo a lo alto...
Carlos y Marisa han detenido el tractor.
Roberto, el hijo, se les junta, y los tres se acercan a María Santos.
Se quedan mirándola.
—Ha muerto feliz... Mira, parece reírse.
—Sí... ¡Pobre doña María!...
—Fue una suerte que pudiéramos proporcionarle una muerte así.
—Sí... Tenía razón el que me vendió el árbol, no exageró en nada: la sombra mata en poco tiempo y sin dolor alguno, al contrario...
—¡Abuela!... ¡Abuelita!...

Héctor Germán Oesterheld nació el 23 de julio de 1919 en Buenos Aires, en una familia de ascendencia alemana con buen nivel económico. Cuando cursaba todavía el nivel primario, la familia sufrió un traspié que la llevó a la bancarrota.
Oesterheld, afecto a la lectura desde niño, leía clásicos y también obras de la literatura griega. Eligió la carrera de Ciencias Naturales y aún siendo estudiante trabajó en la exploración geológica, en la búsqueda de petróleo. Mientras estudiaba para obtener su doctorado, se inició como corrector. Sus primeros cuentos infantiles fueron escritos durante su carrera y muchos de esos trabajos fueron publicados por diversas editoriales. En el diario La Prensa se editó su primer cuento “Truila y Miltar” (1943), obra que refleja los valores que sostendría toda su vida.
Luego de completar sus estudios se casó con Elsa Sánchez y tuvo cuatro hijas. Su carrera de geólogo fue siendo desplazada por la dedicación a la escritura de guiones para historietas. Trabajó con los dibujantes Alberto Breccia y Hugo Pratt. Tiras como Bull Rockett y Sargento Kirk comenzaron a tener mucho éxito. Este éxito y su dedicación se combinaron para crear la editorial Frontera, de la cual surgieron las revistas Hora Cero y Frontera. Con el progreso de la editorial surge Ernie Pike. Luego del surgimiento de personajes como Randal y Tikonderoga, se inicia la serie El Eternauta, dibujada por Solano López. Tiene un éxito rotundo, con un fuerte impacto en niños y adolescentes, que la leen con avidez, ya que los protagonistas son argentinos que realizan sus aventuras en distintos barrios de Buenos Aires.
Hacia 1963 Oesterheld se encontró en la ruina. La editorial no resistió el impacto de la televisión y sucumbió a pesar del éxito de sus productos. Mort Cinder surgió en esta época, quizás como reflejo de su estado de ánimo.
Oesterheld trabajaba para la editorial Columba en el marco de una sociedad maltratada por los constantes golpes de estados militares. En 1969 aparece en la revista Gente una nueva versión de El Eternauta, dibujada esta vez por Alberto Breccia, que provoca rechazo en quienes habían disfrutado de la estética original. El fuerte contenido político denota, tal vez, la necesidad de actuar en contraposición a esperar, lo que torturaba a Oesterheld. Él y sus hijas comenzaron a militar activamente en Montoneros. Nadie en el ambiente editorial lo sabía, aparentemente tampoco su esposa.
Con la llegada de la dictadura, Oesterheld debió ocultarse. Escribe otra versión de El Eternauta, para la editorial Record. Tal vez se adelantó a su propio destino en esas líneas, ya que fue atrapado en 1977 y paseado por diversos centros clandestinos.
Héctor Germán Oesterheld tenía casi 60 años, en los campos de concentración lo llamaban “el viejo”. Con él también desaparecieron sus cuatro hijas.

34 comentarios:

candi 2 "B" dijo...

A mi me gusto, y pienso que hay cosas por descubrir por ejemplo porque se mudaron alli.

Teresa dijo...

Teresa 2º "A"
Es interesante, pero difícil de entender. Queda claro que María Santos muere a causa de la sombra del árbol, pero tiene muchas idas y vueltas. Lo que sí pude aclarar fueron las diferencias entre los viejos tiempos y lo actual.

Anónimo dijo...

Gabriel 2° "b"
es un cuento ficcional muy interesante por lo del lugar donde se desarrolla: "marte".
ademas que en ese lugar nadie mas que maría sabia de la tierra.
lo que los familiares de ella quieren es deshacerse de ella por que es muy anciana y es difícil estar con ella en marte entonces, el arbol hace que eela muera felizmente.

Agostina dijo...

2 "A"
Es un cuento muy lindo e interesante, fue un poco difícil entenderlo, pero se entendió. A la vez me parece raro, por el lugar en donde ocurre, como sus familiares tratan de deshacerse de Maria Santos, y como ella muere.

victoria y Yamila 2º A dijo...

Yamila Grande y Victoria Gentile 2º A a nosotras nos parecio interesante,poco facil de entender,es algo raro por sobre todo el lugar,momento y personajes.

Anónimo dijo...

Agustín 2º "b"
Me gusto,es interesante,pero es difícil de entender.
Es raro por el lugar donde ocurre, los familiares quieren que muera (Maria Santos) porque es muy anciana.
A todo esto el árbol la hace que muera feliz.

candi 2 "B" dijo...

Es decir porque se mudaron a marte, si Maria disfrutaba vivir en la tierra, y ellos al regalarle ese árbol como que la mataron, ya que era un estorbo si se puede decir para ellos.

Anónimo dijo...

Anita Cipolatti 2 "a"
Al principio me costo entenderlo, pero cuando logre entenderlo por una segunda lectura, me pareció muy bueno, la posibilidad de orientar la imaginación de nosotros (los lectores) en otro planeta es buenísima. Felicitaciones, muy lindo

Felipe 2º "A" dijo...

Este cuento es un tanto interesante y atractivo. Se desarrolla en un espacio extraño: Marte.
En determinadas partes me provoco una confusión por sus frases de doble sentido e significados de palabras.
Lo raro o peculiar que tiene este cuento es que los familiares de María Santos querían deshacerse de ella, por ser anciana, y porque no es sencillo vivir con ella en Marte. Pero el “Árbol” mágico hizo que muera feliz.

soledad 2º "A" dijo...

es un cuento difícil de entender,pero interesante.
me gusto mucho el personaje de maría, la anciana que siempre estaba recordando a la tierra,ademas me impresiono la muerte de la misma.
¿por que maría no se puede adaptar a martes?

Liset y Milagros 2 "B" dijo...

Nos parece un cuento muy interesante debido a que se desarrolla en un lugar desconocido, no es tan fácil de entender y nos generas ciertas preguntas como ¿Por qué vivían allí? o ¿por qué decidieron "asesinarla" de esa forma? Pero sobre todo nos gustó mucho...

Aldana 2 B dijo...

Es muy entretenido ya que habla de dos lugares muy diferentes "La Tierra" y "Marte", pero también lo interesante era como María contaba sus historias en la tierra es decir le gustaba mucho, Pero ¿con que intenciones se habrán mudado? igual me gusto mucho.

Camila dijo...

Para mi, la abuela (María Santos)a pesar de saber que estaba en un lugar donde no le faltaba nada, siempre añoro su pasado, desde que se fue de su pueblo natal en Catamarca, pasando por la ciudad de Buenos Aires hasta llegar a Marte. Bajo la sombra de un árbol en el banco que le regalaron, ella se encuentra con una muerte placentera, recordando los lugares de su pasado, creo que esto es lo que buscaba su familia. Fue dificil de entender el cuento, pero creo haberlo logrado.

Camila dijo...

Camila 2do "A"

Para mi, la abuela (María Santos)a pesar de saber que estaba en un lugar donde no le faltaba nada, siempre añoro su pasado, desde que se fue de su pueblo natal en Catamarca, pasando por la ciudad de Buenos Aires hasta llegar a Marte. Bajo la sombra de un árbol en el banco que le regalaron, ella se encuentra con una muerte placentera, recordando los lugares de su pasado, creo que esto es lo que buscaba su familia. Fue dificil de entender el cuento, pero creo haberlo logrado.

Mariana Carrel dijo...

El cuento estuvo muy bueno ya que se trataba de una mujer (María Santos) mayor de edad que trataba de adaptarse a su nuevo hogar que se encontraba en Marte, la misma no lo logro, entonces le hablaba a la familia de como era su vida en la Tierra, pero ellos no soportaban mas sus anhelos , melancolías, y recuerdos, entonces decidieron darle fin a esa historia de una forma buena para la mujer pero parecía que la familia no tenia corazón.
En cuanto a las demás historias que hay en el blogger son muy buenas e interesantes, Felicitaciones!!!
Mariana Carrel 2 "a" 2013

Bauducco Chiapero 2 b dijo...

Nos gusto mucho el cuento, ya que los hechos se producen en un lugar distinto a lo normal, en este caso en marte, y a pesar que Maria Santos preferia el Planeta Tierra, le hicieron un lugar parecido, con panaderos, casas, tierra, etc.y ella pudo morir feliz

Martina 2 "b" dijo...

El cuento me resulto bastante dificil de entender, pero logre hacerlo.Es muy interesante por el lugar en el que ocurre (Marte), y el desalloro de la historia, aunque deja muchos interrogantes como por ejemplo: ¿Porque querian asesinarla? o ¿Porque le gustaba tanto Buenos Aires a Maria Santos. Dentro de todo me gusto, pero le haria otro final mas emotivo.

Brisa y Lucila dijo...

Nos pareció muy interesante pero también nos resultó difícil de entender. El lugar donde se desarrolla es asombroso dado que transcurre en otro planeta (Marte). También nos asombró los sentimientos de los familiares al querer que María Santos muera.

Yamila y Sofía dijo...

Yamila Goitre y Sofía Brestovitzky 2°B
El cuento es muy interesante y confuso.
Se interpreta a una familia que vive en Marte y la abuela María Santos que vivía en la tierra. Ella nunca logró adaptarse a ese planeta tan extraño.
La familia hizo todos los intentos para que se adaptara al nuevo lugar, pero también a su vez, deseaban su muerte. Hasta le compraron un árbol para que muera feliz y sin dolor...

Bianca Bulchi - 2º "A" dijo...

El cuento me resulto extraño porque relata que María a pesar de los años transcurridos en Marte nunca se olvidó de su tierra natal. Pero su familia no aceptaba que ella no se adaptara al lugar y provocaron su muerte comprando el árbol de la buena muerte lo que hizo que ella muriera creyendo que había vuelto a su lugar. Es una historia con detalles siniestros donde se confunden el amor y el odio, ya que al final a pesar de que querían su muerte, también deseaban que sea de manera feliz.

Tatiana, segundo "b" dijo...

Me gusto este relato, es interesante a pesar de lo difícil que es entender algunas cosas de este. Como por ejemplo, ¿Por qué vivían allí? ¿Por qué decidieron matar a María Santos de esa forma?. Esta demás aclarar que se desarrolla en un lugar poco común o ficcional (Marte)y que en ese lugar nadie sabia nada de la Tierra ademas de María.Lo extraño también es que porque los parientes de María querian matarla. Lo hicieron de una manera tan rara pero a pesar de eso, quisieron que fuera de esta para que pueda morir feliz y sin dolor.

Anónimo dijo...

Me resultó difícil entenderlo en una primera lectura,pero al leerlo varias veces puedo comprender las arrugas en el rostro de Maria Santos debido a su duro trabajo de joven;el no acostumbrarse a este otro lugar;pero admiro el hecho de que apesar de esto comprende el presente que esta viviendo,comprende la actitud de los jóvenes y añora el pasado con tantas fuerzas que ve "panaderos" igual que en la Tierra.Rescato el cambio de su nieto y el interés por saber de su pasado, aunque sea solo unos minutos.
Me sentí "feliz" al final por su partida en paz bajo ese árbol que la cobijo en sus últimos momentos.
Me confundió un poco la mensiòn de Marte y la presencia del tractor en ese lugar,pero creo entender que ambos hacen el paso entre lo real y la ciencia ficción utilizada por el autor. Yanina Gilabert 2 "b"

Bren y Agu Morata 2º B dijo...

El cuento nos pareció interesante, a su vez es un poco confuso, dado que los diálogos entre los personajes no son del todo concretos. También nos pareció poco verosímil que los hechos transcurrieran en otro planeta, Marte.
A su vez, nos quedaron dudas sobre la historia: ¿Por qué querían deshacerse de María Santos? ¿Por qué no le dijeron que iba a morir?

Anónimo dijo...

Ramiro...

La historia de María en Marte es de aceptación y resignacion, pero no de felicidad ya que sólo sus recuerdos la hacen completamente feliz, por eso es que muere asi " feliz" (recordando su pasado) .
Me pareció extraña que una familia así tan buena, tenga que deshacerse de los ancianos. Pero el cuento es muy interesante.

ana palavecino 2°a y juan 2° b dijo...

Nos pareció interesante aunque no pudimos entender mucho,ya que el lugar del hecho fuera de otro planeta, pero llegamos a comprender que el árbol de la buena muerte quería que maría santos (la anciana) muriera feliz..

Brisa Re dijo...

El cuento es raro, a mi no me gusto mucho porque no me resulta muy interesante.
Los hechos no están planteados directamente y se mezclan con los recuerdos de Maria Santos de cuando estaba en la Tierra.
No me resulta muy lindo pensar que una familia se deshaga de un ser querido solo porque estorba recordando su vida en la Tierra.

Camila 2º B dijo...

Ah mi me gusto, pero me dejo la duda de porque se mudaron a ese lugar, si les gustaba la tierra! No lo entendí con facilidad, me costo.

Bárbara 2 "A" dijo...

Es una historia muy interesante, me gustó. Aunque es un poco extraña.
Se trata de una familia que vive en un lugar extraño: el planeta Marte.
A medida que transcurre la historia, el lector no se imagina que podrían vivir allí, es un poco repentino.
Maria Santos, la anciana, extraña muchísimo la Tierra, que es donde nació y vivió. Siempre esta recordando y esperando un poco de viento como el de la Tierra, y con algún "panadero" volando. Al contrario que Roberto, su nieto, que es nacido en Marte. A el le interesan mucho las historias que su abuela tiene para contarle. Le pregunta cada detalle.
Carlos y Marisa ven a Maria Santos como un estorbo, y la mataron. Esto es un poco confuso, ya que parecen personas tan buenas y terminaron asesinándola. No fue de manera dolorosa, pero fue causal. Maria fallece feliz, imaginando que regresó a su lugar natal.

Anónimo dijo...

Jazmin y Milagros 2º "b"
Es un cuento lindo e interesante, fue un poco difícil entenderlo, pero se entendió.Es muy raro por el lugar donde ocurren las cosas y los familiares quieren que muera María Santos

Florencia dijo...

Florencia. 2º "A"

El cuento me pareció interesante. No se logra entender lo suficiente debido al lugar donde ocurren los hechos, el tiempo y los personajes. Es interesante saber porqué la familia de María Santos quería deshacerse de ella sin causar una muerte triste.

Anónimo dijo...

Considero que el relato se torna difícil de entender ya que cambia de tiempos verbales constantemente. Me parece muy interesante por sus características. Por ejemplo, es anormal que una familia quiera deshacerse de uno de sus integrantes, también es inverosímil que la sombra del árbol asesine a María Santos. El lugar donde transcurre tampoco deja de ser extraño. Santiago 2do "A"

marta zapata dijo...

Me pueden decir cual es la introducción, el nudo y el desenlace

marta zapata dijo...

Me pueden decir cual es la introducción, el nudo y el desenlace

Ailen mendoza dijo...

Partes que tengan cienca ficcion???