Para que la lectura sea placentera, debemos leer porque tenemos ganas de hacerlo y nada más. El fin utilitario de la literatura debe dejarse de lado. Además, nadie debe ser excluido. Por eso, "leer" no es solo un derecho sino que, además, debe ser gratuito.

miércoles, 4 de junio de 2008

GARCÍA MÁRQUEZ, Gabriel: Algo muy grave va a suceder en este pueblo


Imagínese usted un pueblo muy pequeño donde hay una señora vieja que tiene dos hijos, uno de 17 y una hija de 14. Está sirviéndoles el desayuno y tiene una expresión de preocupación. Los hijos le preguntan qué le pasa y ella les responde: "No sé, pero he amanecido con el presentimiento de que algo muy grave va a sucederle a este pueblo".
El hijo se va a jugar al billar, y en el momento en que va a tirar una carambola sencillísima, el otro jugador le dice: "Te apuesto un peso a que no la haces". Todos se ríen. El se ríe. Tira la carambola y no la hace. Paga su peso y todos le preguntan qué pasó, si era una carambola sencilla. Y él contesta: "Es cierto, pero me ha quedado la preocupación de una cosa que me dijo mi madre esta mañana sobre algo grave que va a suceder a este pueblo".
Todos se ríen de él, y el que se ha ganado su peso regresa a su casa, donde está con su mama, o una nieta o en fin, cualquier pariente, feliz con su peso dice y comenta:
—Le gané este peso a Dámaso en la forma más sencilla porque es un tonto.
—¿Y porqué es un tonto?
—Porque no pudo hacer una carambola sencillísima estorbado con la idea de que su mamá amaneció hoy con la idea de que algo muy grave va a suceder en este pueblo.
Y su madre le dice:
—No te burles de los presentimientos de los viejos porque a veces salen...
Una pariente oye esto y va a comprar carne. Ella le dice al carnicero: "Deme un kilo de carne", y en el momento que la está cortando, le dice: "Mejor córteme dos, porque andan diciendo que algo grave va a pasar y lo mejor es estar preparado". El carnicero despacha su carne y cuando llega otra señora a comprar un kilo de carne, le dice: "Mejor lleve dos porque hasta aquí llega la gente diciendo que algo muy grave va a pasar, y se están preparando y comprando cosas". Entonces la vieja responde: "Tengo varios hijos, mejor deme cuatro kilos...". Se lleva los cuatro kilos, y para no hacer largo el cuento, diré que el carnicero en media hora agota la carne, mata a otra vaca, se vende toda y se va esparciendo el rumor. Llega el momento en que todo el mundo en el pueblo está esperando que pase algo. Se paralizan las actividades y de pronto a las dos de la tarde, alguien dice:
—¿Se ha dado cuenta del calor que está haciendo?
—¡Pero si en este pueblo siempre ha hecho calor!
Tanto calor que es pueblo donde los músicos tenían instrumentos remendados con brea y tocaban siempre a la sombra porque si tocaban al sol se les caían a pedazos.
—Sin embargo —dice uno—, a esta hora nunca ha hecho tanto calor.
—Pero a las dos de la tarde es cuando hace más calor.
—Sí, pero no tanto calor como ahora.
Al pueblo desierto, a la plaza desierta, baja de pronto un pajarito y se corre la voz: "Hay un pajarito en la plaza". Y viene todo el mundo espantado a ver el pajarito.
—Pero señores, siempre ha habido pajaritos que bajan.
—Sí, pero nunca a esta hora.
Llega un momento de tal tensión para los habitantes del pueblo, que todos están desesperados por irse y no tienen el valor de hacerlo.
—Yo sí soy muy macho —grita uno—. Yo me voy.
Agarra sus muebles, sus hijos, sus animales, los mete en una carreta y atraviesa la calle central donde todo el pueblo lo ve. Hasta que todos dicen: "Si éste se atreve, pues nosotros también nos vamos". Y empiezan a desmantelar literalmente el pueblo. Se llevan las cosas, los animales, todo. Y uno de los últimos que abandona el pueblo, dice: "Que no venga la desgracia a caer sobre lo que queda de nuestra casa", y entonces la incendia y otros incendian también sus casas. Huyen en un tremendo y verdadero pánico, como en un éxodo de guerra, y en medio de ellos va la señora que tuvo el presagio, le dice a su hijo que está a su lado: "¿Vistes, mi hijo, que algo muy grave iba a suceder en este pueblo?"
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Gabriel García Márquez
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Nació en Aracataca, Colombia, en 1927, en el hogar de Gabriel Eligio García, telegrafista, y de Luisa Santiaga Márquez Iguarán. Siendo muy niño fue dejado al cuidado de sus abuelos maternos, el Coronel Nicolás Márquez Iguarán -su ídolo de toda la vida- y Tranquilina Iguarán Cortés. El reconoce que su madre es quien descubre los personajes de sus novelas a través de sus recuerdos. Por haber vivido alejado de su padre, le fue difícil tratarlo con confianza en la adolescencia; "nunca me sentía seguro frente a él, no sabía cómo complacerlo. Él era de una seriedad que yo confundía con la incomprensión", dice García Márquez. En 1936, cuando murió su abuelo, fue enviado a estudiar a Barranquilla. En 1940, viajó a Zipaquirá, donde fue becado para estudiar bachillerato. "Allí, como no tenía suficiente dinero para perder ni suficiente billar para ganar, prefería quedarme en el cuarto encerrado, leyendo", comenta el Nobel. En 1946 terminó bachillerato. Al año siguiente se matriculó en la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Nacional y editó en el diario "El Espectador" su cuento, La primera designación. En 1950, escribió una columna en el periódico "El Heraldo" de Barranquilla, bajo el seudónimo de Séptimus y en 1952, publicó el capítulo inicial de La Hojarasca, -su primera novela, en ese diario- en el que colaboró desde 1956. En 1958, se casó con Mercedes Barcha. Tienen dos hijos, Rodrigo y Gonzalo. Gabriel García Márquez, quien vive en Ciudad de México desde 1975, en una vieja casona restaurada por él mismo, es amigo cercano de inportantes personalidades mundiales, lo fue de Omar Torrijos y conserva fuertes lazos con Fidel Castro, Carlos Andrés Pérez, François Miterrand, los presidentes de México, Venezuela, Colombia y otros muchos. El 11 de diciembre de 1982, después de que por votación unánime de los 18 miembros de la Academia Sueca, fue galardonado con el Premio Nobel de Literatura por su obra. La vida y obra del Nobel García Márquez ha sido reconocida públicamente: en 1961 recibió el Premio Esso, en 1977, fue homenajeado en el XIII Congreso Internacional de Literatura Iberoamericana; en 1971, declarado "Doctor Honoris Causa" por la Universidad de Columbia, en Nueva York; en 1972, obtuvo el Premio Rómulo Gallegos por su obra La Cándida Eréndira y su abuela desalmada.En 1981, el gobierno francés le concedió la condecoración "Legión de Honor" en el grado de Gran Comendador. Ese año asistió a la posesión de su amigo y Presidente de la República, François Miterrand. En 1992, fue nombrado jurado del Festival de Cine de Cannes. Sobre Del amor y otros demonios, dijo Alvaro Mutis: "es una novela perfecta desde el punto de vista histórico, con fuertes planteamientos de carácter dogmático en la que aparecen ciertos personajes cuya caracterización es realmente genial". Gabriel García Márquez, es considerado por un importante grupo de intelectuales como el escritor vivo más importante del mundo."Gabo", quien alterna su vida entre México y Colombia, prácticamente vive en un avión. Ha recorrido el mundo entero y engrandecido el nombre de su país en el exterior, llevando sus paisajes y costumbres de un continente a otro, itinerario que inició en 1957 cuando visitó la República Democrática Alemana, Checoslovaquia, Polonia, Hungría y la Unión Soviética, temas de su artículo Noventa días en la cortina de hierro. Después de 1967 cuando se fue a vivir a Barcelona y cuando el mundo se dio cuenta de su obra maestra Cien Años de Soledad, que ha marcado la historia de la literatura de nuestro siglo, García Márquez se ha convertido en invitado de honor de eventos intercontinentales, de congresos, de festivales, porque su presencia tiene un valor muy especial.