Para que la lectura sea placentera, debemos leer porque tenemos ganas de hacerlo y nada más. El fin utilitario de la literatura debe dejarse de lado. Además, nadie debe ser excluido. Por eso, "leer" no es solo un derecho sino que, además, debe ser gratuito.

miércoles, 27 de junio de 2012

ZERPA, DOMINGO: LOS ARRIENDOS



Hace varios años,
señor tata cura,
que vengo escuchando
tu sermón de Pascua;
cada año la misma
procesión doliente,
y la misma queja
que se va del alma.

Cada año la tierra
desnuda y sedienta
nos quita el granero,
nos priva del agua;
y en la altiplanicie
pastores y arrieros
bebemos las gotas
piadosas de tu habla.

—Amados hermanos
(nos dice sumiso).
—Amados hermanos:
tengamos paciencia,
recemos por todos
un Ave María,
roguemos al cielo
por nuestras haciendas.

Amados hermanos,
repiten los cerros,
como conmovidos
por nuestras plegarias,
hasta las estrellas
tiemblan más medrosas
y la luna llena
se pone más blanca.

Hace varios años,
señor tata cura,
que vengo escuchando
tu sermón de Pascua;
cada año la misma
gota de mis ojos,
y la voz que triste
muere en mi garganta.

Mas hoy, ya no puedo
quedarme en silencio,
que adentro me dicen
que grita con ganas
y adentro yo tengo,
señor tata cura,
mis padres ancianos,
mi esposa, mis guaguas.

Los otros, quién sabe,
tal vez no los tengan,
y si los tuviesen…
yo no digo nada;
solo Dios, que es grande,
dirá si merecen
guardarles respeto,
mirarles la cara.

Ayer, por la tarde,
llegaron al rancho,
con botas lustrosas
y espuelas de plata;
a mi cachacito,
que salió a torearlos,
de cuatro balazos
tiráronle antarca.

Apenas me pude
reponer del susto,
cuando me gritaron:
—¡Coya mala traza,
pagá los arriendos
si no querés verte
más pobre que el diablo
que perdió las astas!

Y como temblando
yo les contestase:
—Perdón, por ahora,
me encuentro sin plata,
sin otros centavos
que estos brazos fuertes
que pueden servirles
para cualquier changa…

Los hombres de botas,
sin oír mis ruegos,
en cuatro minutos
quemaron mi casa…
Señor tata cura,
deme unos remedios
para estos guascazos
que tengo en la cara.
  

DOMINGO ZERPA
(Argentino)


2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola y disculpen la intromisión pero el poema se llama Los Arriendos de Domingo Zerpa y entonces el tema Arrieros no cabe...la letra del mismo poema lo dice...bien por recordar semejante poesía...saludos...ernesto.

LEER PORQUE SÍ dijo...

¡Gracias, Ernesto, por tu corrección! Ya fue salvada.
Pero dejanos seguir compartiendo este tema que tanto nos gusta. Tan "descolgado" no está con la letra del poema... Saludos