Para que la lectura sea placentera, debemos leer porque tenemos ganas de hacerlo y nada más. El fin utilitario de la literatura debe dejarse de lado. Además, nadie debe ser excluido. Por eso, "leer" no es solo un derecho sino que, además, debe ser gratuito.

domingo, 30 de marzo de 2014

GALEANO, EDUARDO: El alegato


—Declare su versión de los hechos —mandó el juez.
El escribiente, las manos en el teclado, transcribió los dichos del acusado, conocido por su apodo de “El Tornillo”, residente en la ciudad de Melo, mayor de edad, de estado civil soltero, profesión desocupado.
El acusado no negó su responsabilidad en el delito que se le imputaba. Sí, él había estrangulado una gallina que no era de su propiedad. Alegó:
—Tuve que matarla. Hacía tiempo que me chiflaba la panza vacía.
Y concluyó:
—Fue en defensa propia, señor juez.


(Uruguay, 1940)