¿Cómo pensar que el libro desaparecerá? ¿Cómo creer que la sensación de recostarse en el sillón con un libro en la mano pueda perderse? ¿Con qué reemplazar la satisfacción de sentarse bajo la sombra de un árbol con un libro en la mano? ¿Cómo dejar que desaparezca la táctil sensación de pasar una a una las páginas de papel que desde hace siglos sobreviven sin sobresaltos al paso del tiempo? ¿Y el olor a biblioteca, al libro del abuelo o al del recién salido de la editorial? ¿Cómo pensar que el libro desaparecerá?

lunes, 31 de marzo de 2008

URONDO, Francisco "Paco": La pura verdad


Si ustedes lo permiten, prefiero seguir viviendo.
Después de todo y de pensarlo bien,
no tengo motivos para quejarme o protestar:
siempre he vivido en la gloria:
nada importante me ha faltado.
Es cierto que nunca quise imposibles; enamorado de las cosas de este mundo
con inconsciencia y dolory miedo y apremio.
Muy de cerca he conocido
la imperdonable alegría; tuve sueños espantosos y buenos amores, ligeros
y culpables.
Me avergüenza verme cubierto
de pretensiones; una gallina torpe,melancólica, débil, poco interesante,
un abanico de plumas que el viento desprecia,caminito que el tiempo ha borrado.
Los impulsos mordieron mi juventud y ahora, sin darme cuenta, voy iniciandouna madurez equilibrada, capaz de enloquecer a cualquiera o aburrir de golpe.
Mis errores han sido olvidados definitivamente; mi memoria ha muerto
y se queja con otros dioses varados
en el sueño y los malos sentimientos.
El perecedero, el sucio, el futuro,
supo acobardarme, pero lo he derrotadopara siempre; sé que futuro y memoria
se vengarán algún día.Pasaré desapercibido, con falsa humildad, como la Cenicienta, aunque algunos
me recuerden con cariño o descubran
mi zapatito y también vayan muriendo.
No descarto la posibilidadde la fama y del dinero; las bajas pasiones y la inclemencia.
La crueldad no me asusta y siempre viví deslumbrado por el puro alcohol,
el libro bien escrito, la carne perfecta.
Suelo confiar en mis fuerzas y en mi saludy en mi destino y en la buena suerte:
sé que llegaré a ver la revolución,
el salto temido y acariciado, golpeando a la puerta de nuestra desidia.
Estoy seguro de llegar a vivir
en el corazón de una palabra;compartir este calor, esta fatalidad que quieta no sirve y se corrompe.
Puedo hablar y escuchar la luzy el color de la piel amada y enemiga
y cercana.
Tocar el sueño y la impureza,nacer con cada temblor gastado en la huida
Tropiezos heridos de muerte;esperanza y dolor y cansancio y ganas.
Estar hablando, sostener esta victoria,
este puño; saludar, despedirme.
Sin jactancias puedo decirque la vida es lo mejor que conozco.
.
Francisco "Paco" Urondo
Argentina, 1930/1976
.
"Nos vamos a morir de todas maneras.
Nos juguemos o no nos juguemos:
el problema, en todo caso,
no consiste en morirse joven,
sino en haber vivido al pedo".