ESTE BLOG PERJUDICA SERIAMENTE A LA IGNORANCIA

SI QUIEREN GASTAR MENOS EN CÁRCELES, INVIERTAN MÁS EN EDUCACIÓN

viernes, 8 de septiembre de 2006

BÉCQUER, Gustavo Adolfo: Rima LIII Volverán las oscuras golondrinas


Volverán las oscuras golondrinas
en tu balcón sus nidos a colgar,
y otra vez con el ala a sus cristales
jugando llamarán.

Pero aquellas que el vuelo refrenaban
tu hermosura y mi dicha a contemplar,
aquellas que aprendieron nuestros nombres....
esas... ¡no volverán!

Volverán las tupidas madreselvas
de tu jardín las tapias a escalar
y otra vez a la tarde aún más hermosas
sus flores se abrirán.

Pero aquellas cuajadas de rocío
cuyas gotas mirábamos temblar
y caer como lágrimas del día....
esas... ¡no volverán!

Volverán del amor en tus oídos
las palabras ardientes a sonar,
tu corazón de su profundo sueño
tal vez despertará.

Pero mudo y absorto y de rodillas
como se adora a Dios ante su altar,
como yo te he querido..., desengáñate,
así... ¡no te querrán!


Gustavo Adolfo Bécquer
(España, 1836/1870)



VALLEJO, César: Amor prohibido


¡Subes centelleante de labios y de ojeras!
Por tus venas subo, como un can herido
que busca el refugio de blandas aceras.

¡Amor, en el mundo tú eres un pecado!
Mi beso en la punta chispeante del cuerno
del diablo; ¡mi beso que es credo sagrado!

Espíritu en el horópter que pasa
¡puro en su blasfemia!
¡el corazón que engendra al cerebro!
que pasa hacia el tuyo, por mi barro triste.
¡Platónico estambre
que existe en el cáliz donde tu alma existe!

¿Algún penitente silencio siniestro?
¿Tú acaso lo escuchas? ¡Inocente flor!
...Y saber que donde no hay un Padrenuestro,
¡el Amor es un Cristo pecador!

(Perú, 1892/1938)



viernes, 1 de septiembre de 2006

BENEDETTI, Mario: Estados de ánimo


Unas veces me siento
como pobre colina
y otras como montaña
de cumbres repetidas.

Unas veces me siento
como un acantilado
y en otras como un cielo
azul pero lejano.

A veces uno es
manantial entre rocas
y otras veces un árbol
con las últimas hojas.

Pero hoy me siento apenas
como laguna insomne
con un embarcadero
ya sin embarcaciones
una laguna verde
inmóvil y paciente
conforme con sus algas
sus musgos y sus peces,
sereno en mi confianza
confiando en que una tarde
te acerques y te mires,
te mires al mirarme.

(Uruguay, 1920/2009)



miércoles, 30 de agosto de 2006

BENEDETTI, Mario: Currículum


El cuento es muy sencillo
usted nace
contempla atribulado
el rojo azul del cielo
el pájaro que emigra
el torpe escarabajo
que su zapato aplastará
valiente

usted sufre
reclama por comida
y por costumbre
por obligación
llora limpio de culpas
extenuado
hasta que el sueño lo descalifica

usted ama
se transfigura y ama
por una eternidad tan provisoria
que hasta el orgullo se le vuelve tierno
y el corazón profético
se convierte en escombros

usted aprende
y usa lo aprendido
para volverse lentamente sabio
para saber que al fin el mundo es esto
en su mejor momento una nostalgia
en su peor momento un desamparo
y siempre siempre
un lío

entonces
usted muere.


(Uruguay, 1920/2009)



viernes, 25 de agosto de 2006

BERNÁRDEZ, Francisco Luis: Estar enamorado


Estar enamorado, amigos, es encontrar el nombre justo de la vida.
Es dar al fin con la palabra que para hacer frente a la muerte se precisa.
Es recobrar la llave oculta que abre la cárcel en que el alma está cautiva.
Es levantarse de la tierra con una fuerza que reclama desde arriba.
Es respirar el ancho viento que por encima de la carne se respira.
Es contemplar desde la cumbre de la persona la razón de las heridas.
Es advertir en unos ojos una mirada verdadera que nos mira.
Es escuchar en una boca la propia voz profundamente repetida.
Es sorprender en unas manos ese calor de la perfecta compañía.
Es sospechar que, para siempre, la soledad de nuestra sombra está vencida.
Estar enamorado, amigos, es descubrir dónde se juntan cuerpo y alma.
Es percibir en el desierto la cristalina voz del río que nos llama.
Es ver el mar desde la torre donde ha quedado prisionera nuestra infancia.
Es apoyar los ojos tristes en un paisaje de cigüeñas y campanas.
Es ocupar un territorio donde conviven los perfumes y las armas.
Es dar la ley a cada rosa y al mismo tiempo recibirla de su espada.
Es confundir el sentimiento con una hoguera que del pecho se levanta.
Es gobernar la luz del fuego y al mismo tiempo ser esclavo de la llama.
Es entender la pensativa conversación del corazón y la distancia.
Es encontrar el derrotero que lleva al reino de la música sin tasa.
Estar enamorado, amigos, es adueñarse de las noches y de los días.
Es olvidar entre los dedos emocionados la cabeza distraída.
Es recordar a Garcilaso cuando se siente la canción de una herrería.
Es ir leyendo lo que escriben en el espacio las primeras golondrinas.
Es ver la estrella de la tarde por la ventana de una casa campesina.
Es contemplar el tren que pasa por la montaña con las luces encendidas.
Es comprender perfectamente que no hay fronteras entre el sueño y la vigilia.
Es ignorar en qué consiste la diferencia entre pena y alegría.
Es escuchar a medianoche la vagabunda confesión de la llovizna.
Es divisar en las tinieblas del corazón una pequeña lucecita.
Estar enamorado, amigos, es padecer espacio y tiempo con dulzura.
Es despertarse en la mañana con el secreto de las flores y las frutas.
Es liberarse de sí mismo y estar unido con las otras criaturas.
Es no saber si son ajenas o si son propias las lejanas amarguras.
Es remontar hasta la fuente las aguas turbias del torrente de la angustia.
Es compartir la luz del mundo y al mismo tiempo es compartir la noche obscura.
Es asombrarse y alegrarse de que la luna todavía sea luna.
Es comprobar en cuerpo y alma que la tarea de ser hombre es menos dura.
Es empezar a decir siempre y en adelante no volver a decir nunca.
Y es además, amigos míos, estar seguro de tener las manos puras.

(Argentina, 1900/1978)





jueves, 17 de agosto de 2006

BÉCQUER, Gustavo Adolfo: Rima XXXIV Cruza callada, y son sus movimientos


Cruza callada, y son sus movimientos
silenciosa armonía;
suenan sus pasos, y al sonar, recuerdan
del himno alado la cadencia rítmica.

Los ojos entreabre, aquellos ojos
tan claros como el día;
y la tierra y el cielo, cuanto abarcan,
arde con nueva luz en sus pupilas.

Ríe, y su carcajada, tiene notas
del agua fugitiva;
llora, y es cada lágrima un poema
de ternura infinita.

Ella tiene la luz, tiene el perfume,
el color y la línea,
la forma, engendradora de deseos;
la expresión, fuente eterna de poesía.

¿Que es estúpida?… ¡Bah! Mientras callando
guarde oscuro el enigma,
siempre valdrá, a mi ver, lo que ella calla
más que lo que cualquiera otra me diga.

(España, 1836/1870)




miércoles, 16 de agosto de 2006

BÉCQUER, Gustavo Adolfo: Rima XXXIII: Es cuestión de palabras…


Es cuestión de palabras, y, no obstante,
ni tú ni yo jamás,
después de lo pasado, convendremos
en quién la culpa está.

¡Lástima que el amor un diccionario
no tenga donde hallar
cuándo el orgullo es simplemente orgullo
y cuándo es dignidad!

(España, 1836/1870)




miércoles, 9 de agosto de 2006

BORGES, Jorge Luis: A quien leyere

Si las páginas de este libro consienten algún verso feliz, perdóneme el lector la descortesía de haberlo usurpado yo, previamente. Nuestras nadas poco difieren; es trivial y fortuita la circunstancia de que seas tú el lector de estos ejercicios, y yo su redactor.

Jorge Luis Borges
(Argentina, 1899/Suiza, 1984)

jueves, 29 de junio de 2006

HACER LA CULTURA

Editorial

Jueves 29 de Junio de 2006


Una de las virtudes más notables que presenta la historia y la realidad vigente de los rafaelinos es su apego por las más variadas expresiones culturales. En incontables ocasiones hemos referenciado la conceptualización que nos merece este aspecto y el valor que adquiere en cada día que pasa.Actualmente Rafaela es reconocida por una importante producción en las letras, el teatro, la pintura y manifestaciones de todo tipo que suelen engalanar la ciudad y hasta obtener una proyección nacional que nos enorgullece.En este sentido hay muchos aspectos por analizar. Por un lado la permanente preocupación de las autoridades y el notable apoyo emprendedor que surge desde todos los sectores.No suele pasar una semana en nuestra comunidad en que no se ofrezca algún tipo de representación, de todo tipo, estilo y nivel, pero siempre en la línea de superación que ha hecho posible su subsistencia, aún en los peores momentos.Hace pocos días se llevó a cabo en la escuela Bernardino Rivadavia una feria del libro que contó con la presencia no solamente de autores locales sino con el aporte de plumas -valga la adecuación a estos tiempos informáticos- con proyección en otros niveles, como así también la presencia de un titiritero, un generador de fantasías como suele definírselo.Y el caso, más allá de los detalles, obliga a una reflexión. En esa escuela, una de las tradicionales de la ciudad, estuvo una ex directora como Liana Friedrich como escritora invitada, como así también Fortunato Nari (un referente ineludible de nuestras letras), todo en una convocatoria que sirvió para acrecentar el conocimiento de todos e incentivar el de los chicos, verdaderos destinatarios del esfuerzo que supuso la organización. En otro espacio educativo, en la EEMPA "Libertad", se ha conformado un taller de lectura que se denomina "Leer porque sí" que coordina el profesor Sergio Fassanelli, en otra experiencia plenamente viva de lo que es el uso de nuestro intelecto sin importar mayores etiquetas que la sociedad suele deparar, más por desidia que por maldad.Advertirá el lector que estamos hablando de una escuela primaria y de estudiantes adultos que cursan estudios secundarios en horario nocturno. ¿Es esto algo inédito? Seguro que no; es una actitud hacia el ejercicio de la verdadera cultura de los pueblos que merece ser destacada e imitada.Nuestra sociedad, atacada sin piedad por una mediatización chata, chabacana, grosera y poco trascendente, encuentra aún en sus recursos la posibilidad de generar focos de resistencia. No faltará quien quiera entender que la cultura está reservada sólo a unos pocos con tiempo y posibilidades; nada de eso, la cultura es un recurso patrimonial de las civilizaciones que no se agota en los grandes actores -bienvenidos sean, por supuesto- sino que se edifica en cada instante y en cada uno de nosotros.Muchas veces dedicamos imponentes espacios a circunstancias que dejan muy poco. En pocas lo hacemos con cuestiones que servirán de ejemplo y de guía a los que vienen detrás en ese arduo camino que implica vivir, educarse y educar.Cuando muchos se preguntan por qué esta Rafaela se supera a cada momento, aún en los peores, citar ejemplos como los antedichos pueden servir como un argumento sólido, refrescante y esperanzado. La cultura la hacemos todos los días, y todos somos parte de ella.

miércoles, 14 de junio de 2006

NERVO, Amado: Si una espina me hiere



¡Si una espina me hiere, me aparto de la espina,
...pero no la aborrezco! Cuando la mezquindad
envidiosa en mí clava los dardos de su inquina,
esquívase en silencio mi planta, y se encamina,
hacia más puro ambiente de amor y caridad.

¿Rencores? ¡De qué sirven! ¡Qué logran los rencores!
Ni restañan heridas, ni corrigen el mal.
Mi rosal tiene apenas tiempo para dar flores,
y no prodiga savias en pinchos punzadores:
si pasa mi enemigo cerca de mi rosal,

se llevará las rosas de más sutil esencia;
y si notare en ellas algún rojo vivaz,
¡será el de aquella sangre que su malevolencia
de ayer, vertió, al herirme con encono y violencia,
y que el rosal devuelve, tr
ocada en flor de paz!


(México, 1870/Uruguay, 1919)




jueves, 8 de junio de 2006

NERUDA, Pablo: Oda al día feliz


Esta vez dejadme
ser feliz,
nada ha pasado a nadie,
no estoy en parte alguna,
sucede solamente
que soy feliz
por los cuatro costados
del corazón, andando,
durmiendo o escribiendo.
Qué voy a hacerle, soy
feliz.
Soy más innumerable
que el pasto
en las praderas,
siento la piel como un árbol rugoso
y el agua abajo,
los pájaros arriba,
el mar como un anillo
en mi cintura,
hecha de pan y piedra la tierra
el aire canta como una guitarra.

Tú a mi lado en la arena
eres arena,
tú cantas y eres canto,
el mundo
es hoy mi alma,
canto y arena,
el mundo
es hoy tu boca,
dejadme
en tu boca y en la arena
ser feliz,
ser feliz porque si, porque respiro
y porque tú respiras,
ser feliz porque toco
tu rodilla
y es como si tocara
la piel azul del cielo
y su frescura.

Hoy dejadme
a mí solo
ser feliz,
con todos o sin todos,
ser feliz
con el pasto
y la arena,
ser feliz
con el aire y la tierra,
ser feliz,
contigo, con tu boca,
ser feliz.

(Chile, 1904/1973)



jueves, 25 de mayo de 2006

STORNI, Alfonsina: Nada

El día que te acerques
vendrán mujeres muchas,
vendrán morenas bellas
y vendrán dulces rubias

a disputarte; y ellas
harán, con donosura;
tu elogio, por lograrte,
sin acertar ninguna.


Y yo no tendré miedo
de morenas ni rubias
pues cerraré los ojos
y te diré - Soy tuya.

(Suiza, 1892/Argentina, 1938)

lunes, 22 de mayo de 2006

CORTÁZAR, Julio: El futuro


Y sé muy bien que no estarás.
No estarás en la calle
en el murmullo que brota de la noche
de los postes de alumbrado,
ni en el gesto de elegir el menú,
ni en la sonrisa que alivia los completos en los subtes
ni en los libros prestados,
ni en el hasta mañana.
No estarás en mis sueños,
en el destino original de mis palabras,
ni en una cifra telefónica estarás,
o en el color de un par de guantes
o una blusa.
Me enojaré
amor mío
sin que sea por ti,
y compraré bombones
pero no para ti,
me pararé en la esquina
a la que no vendrás
y diré las cosas que sé decir
y comeré las cosas que sé comer
y soñaré los sueños que se sueñan.
Y sé muy bien que no estarás
ni aquí dentro de la cárcel donde te retengo,
ni allí afuera
en ese río de calles y de puentes.
No estarás para nada,
no serás mi recuerdo
y cuando piense en ti
pensaré un pensamiento
que oscuramente trata de acordarse de ti.

(Argentino, Bélgica, 1914/Francia, 1984)

martes, 16 de mayo de 2006

RUBÉN DARÍO: Abrojos XIII



¿Qué lloras? Lo comprendo.
Todo concluido está.
Pero no quiero verte,
alma mía, llorar.
Nuestro amor, siempre, siempre...
Nuestras bodas... jamás.
¿Quién es ese bandido
que se vino a robar
tu corona florida
y tu velo nupcial?
Mas no, no me lo digas,
no lo quiero escuchar.
Tu nombre es Inocencia
y el de él es Satanás.
Un abismo a tus plantas,
una mano procaz
que te empuja; tú ruedas,
y mientras tanto, va
el ángel de tu guarda
triste y solo a llorar.
Pero ¿por qué derramas
tantas lágrimas?... ¡Ah!
Sí, todo lo comprendo...
No, no me digas más.

(Nicaragua, 1867/1916)




miércoles, 10 de mayo de 2006

STORNI, Alfonsina: Limosna



Ahora quiero un alma, ser el que estoy buscando,
Ahora quiero un alma para poder amar,
Échame sobre el alma gota a gota tu alma,
El cielo de tu alma, ya no pretendo más.

Quiero un alma, es un alma lo que busco en la vida.
Es un alma, es un alma, ¿por dónde vagará?
Y el alma es como un cielo: quiero un alma estrellada,
Con una alma estrellada me quiero iluminar.

Soy una pobre cosa; nadie más pobre cosa que yo,
Que busco un alma sin poderla encontrar,
La compro con la vida, al que la traiga pago,
Con mi vida su alma, ¿quién me la quiere dar?

(Suiza, 1992/Argentina, 1938)



jueves, 4 de mayo de 2006

GUILLÉN, Nicolás: No sé por qué piensas tú


No sé por qué piensas tú,
soldado, que te odio yo,
si somos la misma cosa
yo,
tú.

Tú eres pobre, lo soy yo;
soy de abajo, lo eres tú;
¿de dónde has sacado tú,
soldado, que te odio yo?

Me duele que a veces tú
te olvides de quién soy yo;
caramba, si yo soy tú,
lo mismo que tú eres yo.

Pero no por eso yo
he de malquererte, tú;
si somos la misma cosa,
yo,
tú,
no sé por qué piensas tú,
soldado, que te odio yo.

Ya nos veremos yo y tú,
juntos en la misma calle,
hombro con hombro, tú y yo,
sin odios ni yo ni tú,
pero sabiendo tú y yo,
adónde vamos yo y tú...
¡No sé por qué piensas tú,
soldado, que te odio yo!

(Cuba, 1902/1989)



jueves, 13 de abril de 2006

MISTRAL, Gabriela: La rosa


La riqueza del centro de la rosa
es la riqueza de tu corazón.
Desátala como ella:
su ceñidura es toda tu aflicción.

Desátala en un canto
o en un tremendo amor.
Mejores regalos para tus seres queridos
No defiendas la rosa:
¡te quemaría con el resplandor!

(Chile, 1889/1957)



miércoles, 12 de abril de 2006

MISTRAL, Gabriela: Riqueza


Tengo la dicha fiel
y la dicha perdida:
la una como rosa,
la otra como espina.
De lo que me robaron
no fui desposeída;
tengo la dicha fiel
y la dicha perdida,
y estoy rica de púrpura
y de melancolía.
¡Ay, qué amante es la rosa
y qué amada la espina!
Como el doble contorno
de dos frutas mellizas
tengo la dicha fiel
y la dicha perdida.

(Chile, 1889/1957)



miércoles, 29 de marzo de 2006

BORGES, Jorge Luis: Alusión a una sombra de mil ochocientos noventa y tantos



Nada. Solo el cuchillo de Muraña.
Solo en la tarde gris la historia trunca.
No sé por qué en las tardes me acompaña
este asesino que no he visto nunca.
Palermo era más bajo. El amarillo
paredón de la cárcel dominaba
arrabal y barrial. Por esa brava
región anduvo el sórdido cuchillo.
El cuchillo. La cara se ha borrado
y de aquel mercenario cuyo austero
oficio era el coraje, no ha quedado
más que una sombra y un fulgor de acero.
Que el tiempo, que los mármoles empaña,
salve este firme nombre, Juan Muraña.

(Argentina, 1899/Suiza, 1986)



martes, 28 de marzo de 2006

VILARIÑO, Idea: Estoy aquí


Estoy aquí
en el mundo
en un lugar del mundo
esperando
esperando.
Ven
o no vengas
yo
me estoy aquí
esperando.

Idea Vilariño
(Uruguay, 1920/2009)



VILARIÑO, Idea: Comparación



Como en la playa virgen
dobla el viento
el leve junco verde
que dibuja
un delicado círculo en la arena
así en mí
tu recuerdo.

(Uruguay, 1920/2009)



viernes, 17 de marzo de 2006

ALMAFUERTE: A la libertad


Como del fondo mismo de los cielos
el sol eterno rutilante se alza,
como el seno turgente de una virgen
al fuego de la vida se dilata:
Así radiosa,
y así gallarda
se levantó del mar donde yacía
la exuberante tierra americana.
Como prende su túnica de raso
con su joya mejor, la soberana,
como entre todas las estrellas reina
el lucero magnífico del alba;
Así pulida,
y así gallarda
sobre todos los pueblos de su estirpe,
resplandor y joyel, ¡surge mi patria!
Como buscan la luz y el aire libre
las macilentas hierbas subterráneas,
como ruedan tenaces y tranquilas
al anchuroso piélago, las aguas;
Así sedienta,
y así porfiada,
la triste humanidad se precipita
al pie de la bandera azul y blanca.
¡Allí van congregándose a la sombra,
para formar después una montaña!
¡Allí van adhiriéndose en el tiempo
partícula a partícula las razas!
Allí se funde,
y allí se amasa
el hombre, tal como surgió en la mente
del autor de los orbes y las almas.
Que así pulida,
y así gallarda
sobre todos los pueblos de su estirpe,
resplandor y joyel, ¡surgió mi patria!

(Argentina, 1854/1917)



martes, 18 de octubre de 2005

GIRONDO, Oliverio: Espantapájaros 21


21

Que los ruidos te perforen los dientes, como una lima de dentista, y la memoria se te llene de herrumbre, de olores descompuestos y de palabras rotas.

Que te crezca, en cada uno de los poros, una pata de araña; que solo puedas alimentarte de barajas usadas y que el sueño te reduzca, como una aplanadora, al espesor de tu retrato.

Que al salir a la calle, hasta los faroles te corran a patadas; que un fanatismo irresistible te obligue a prosternarte ante los tachos de basura y que todos los habitantes de la ciudad te confundan con un meadero.

Que cuando quieras decir: “Mi amor”, digas: “Pescado frito”; que tus manos intenten estrangularte a cada rato, y que en vez de tirar el cigarrillo, seas tú el que te arrojes en las salivaderas.

Que tu mujer te engañe hasta con los buzones; que al acostarse junto a ti, se metamorfosee en sanguijuela, y que después de parir un cuervo, alumbre una llave inglesa.

Que tu familia se divierta en deformarte el esqueleto, para que los espejos, al mirarte, se suiciden de repugnancia; que tu único entretenimiento consista en instalarte en la sala de espera de los dentistas, disfrazado de cocodrilo, y que te enamores, tan locamente, de una caja de hierro, que no puedas dejar, ni un solo instante, de lamerle la cerradura.

(Argentina, 1881/1967)



jueves, 8 de septiembre de 2005

GALEANO, Eduardo: El tiempo


La otra noche, me cuenta Alejandra Adoum, la madre de Alina se estaba preparando para salir. Alina la miraba mientras la madre, sentada ante el espejo, se pintaba los labios, se dibujaba las cejas y se empolvaba la cara. Después la madre se probó un vestido, y otro, y se puso un collar de coral negro, y una peineta en el pelo, y toda ella irradiaba una luz limpia y perfumada. Alina no le quitaba los ojos de encima.
—Cómo me gustaría tener tu edad —dijo Alina.
—En cambio yo... —sonrió la madre— yo daría cualquier cosa por tener cuatro años, como tú.
Aquella noche, al regreso, la madre la encontró despierta. Alina se abrazó fuerte a sus piernas.
—Me das mucha pena, mamá —dijo sollozando.




EDUARDO GALEANO
(Uruguay, 1940)

miércoles, 7 de septiembre de 2005

GALEANO, Eduardo: Malas palabras


Ximena Dahm andaba muy nerviosa, porque aquella mañana iba a iniciar su vida en la escuela. Corriendo iba de un espejo al otro, por toda la casa; y en uno de esos ires y venires, tropezó con un bolso y cayó desparramada al piso. No lloró, pero se enojó:
—¿Qué hace esta mierda acá?
La madre educó:
—Mijita, eso no se dice.
Y Ximena, desde el piso, quiso saber:
—¿Para qué existen, mamá, las palabras que no se dicen?

(Uruguay, 1940)

martes, 6 de septiembre de 2005

LOTITO, Liliana: Ser lector o la posibilidad de vivir muchas vidas




Leer (también re-leer), hablar sobre lo que se leyó, escuchar lo que otros dicen sobre algo que están leyendo, hablar acerca de la lectura y de los lectores, son, siempre, prácticas productivas. Tanto cuando es una actividad libre de obligaciones, como cuando se la encara en su modalidad de estudio o de análisis, la lectura abre zonas de reflexión en las que los sentidos se cruzan y se multiplican sin límites.
La lectura influye, y mucho, en aquellos que consideran a ese hábito como una verdadera experiencia de vida. Así lo manifiestan algunos escritores famosos:

Dice Umberto Eco (escritor italiano, contemporáneo): “Hoy los libros son nuestros viejos. No nos damos cuenta, pero nuestra riqueza respecto del analfabeto (o del que, alfabeto, no lee) consiste en que él está viviendo y vivirá solo su vida y nosotros hemos vivido muchísimas”.

Jean Paul Sartre (filósofo y escritor francés, 1905/1989) escribe: “Empecé mi vida como sin duda la acabaré: en medio de los libros. En el despacho de mi abuelo había libros por todas partes [...] No sabía leer aún y ya reverenciaba esas piedras levantadas: derechas o inclinadas, apretadas como ladrillos en los estantes de la biblioteca o noblemente espaciadas formando avenidas de menhires...”. Sartre recupera así el recuerdo de la biblioteca del abuelo: en ese recuerdo, los libros preceden a la lectura. En un texto que es autobiográfico, se construye como lector antes de serlo.

También Jorge Luis Borges (escritor argentino, 1899/1986) dice en un reportaje: “No recuerdo una época en que yo no leyera ni escribiera”. Lo que no recuerda es cómo aprendió a hacerlo. Se recuerda haciéndolo.

En su autobiografía, Silvina Ocampo (poetisa argentina) narra una situación muy parecida a la de Borges: “Llevo un libro que me leían y hago como si leyera. Recuerdo el cuento perfectamente y sé que está detrás de las letras que no conozco”.

Pero no hace falta ser un escritor famoso (ni siquiera ser escritor) para que una persona pueda tener su propia experiencia de lectura. Cuentan que “Rhida, un joven de origen argelino, un día de su infancia en que escuchaba a un bibliotecario leer El libro de la selva, sintió que algo dentro de él se abrió: había comprendido que existía algo diferente de lo que lo rodeaba [...] Podía uno convertirse en otro, podía uno construir su cabaña en la jungla, encontrar ahí su lugar”.
Llegados a este punto, ¿no podríamos preguntarnos nosotros también qué lugar tendrán las escenas de lectura en el relato posible de nuestra vida? Contarse lector, recordar y seleccionar escenas de lectura para armar la trama narrativa con la que se va a construir la propia identidad ante otros, supone una declaración. Lo que declara aquel que narra es que está constituido como persona por su propia historia y, al mismo tiempo, por todas las historias leídas. Declara haber vivido muchas vidas, es decir, haber vivido más y, en consecuencia, conocer más.
Entonces, ¿habrá escenas de lectura en las historias de vida que cuenten en el futuro los alumnos de cualquier escuela argentina algún día? Para eso, la escuela debería constituirse en un espacio físico donde transcurran algunas de esas escenas.
Si así lo lográsemos, todos tendrían posibilidades de vivir muchas vidas. Si así fuera, estaríamos acercando a muchos —especialmente a los que más necesitan— a la posibilidad de elegir libremente una de ellas: la que quieren vivir.

Liliana Lotito
(Profesora en Letras)

Adaptación libre del texto aparecido en la revista “ESCENAS DE LECTURA” (Periódico del Plan Nacional de Lectura del Ministerio de Ecuación de la Nación), nº 2, abril de 2001.

El texto precedente fue el primero en ser leído en el taller, en su primer encuentro, el 6 de setiembre de 2005.

jueves, 1 de septiembre de 2005

STORNI, Alfonsina: Tú me quieres blanca


Tú me quieres alba,
me quieres de espumas,
me quieres de nácar.
Que sea azucena
sobre todas, casta.
De perfume tenue.
corola cerrada.

Ni un rayo de luna
filtrado me haya.
Ni una margarita
se diga mi hermana.
Tú me quieres nívea,
tú me quieres blanca,
tú me quieres alba.

Tú que hubiste todas
las copas a mano,
de frutos y mieles
los labios morados.
Tú que en el banquete
cubierto de pámpanos
dejaste las carnes
festejando a Baco.
Tú que en los jardines
negros del Engaño
vestido de rojo
corriste al Estrago.

Tú que el esqueleto
conservas intacto
no sé todavía
por cuáles milagros,
me pretendes blanca
(Dios te lo perdone),
me pretendes casta
(Dios te lo perdone),
¡Me pretendes alba!

Huye hacia los bosques,
vete a la montaña;
límpiate la boca;
vive en las cabañas;
toca con las manos
la tierra mojada;
alimenta el cuerpo
con raíz amarga;
bebe de las rocas;
duerme sobre escarcha;
renueva tejidos
con salitre y agua;
habla con los pájaros
y lévate al alba.

Y cuando las carnes
te sean tornadas,
y cuando hayas puesto
en ellas el alma
que por las alcobas
se quedó enredada,
entonces, buen hombre,
preténdeme blanca,
preténdeme nívea,
preténdeme casta.

(Suiza, 1892/Argentina, 1938)