lo siento, Luca y Bruno
pero el mundo donde ustedes vivirán
está muriendo.
y yo no sé cómo se vive
en un mundo muerto.
no sé cómo enseñarles a vivir en un planeta asesinado.
sólo quisiera que me perdonen
por haberlos traído a una vida que puede no gustarles.
hoy los fanáticos dinamitaron un antiguo templo romano
y las olas del mar arrojaron a la playa a un niño muerto,
más pequeño que ustedes,
refugiado.
no hay poesía ni perdón en eso.
cuando vi caer las Torres Gemelas me dije:
no voy a tener hijos en este mundo
y los tuve.
sólo ustedes pueden perdonarme,
si es que tenerlos fue un error.
(Argentina, 1956)
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